Hola amigos, hoy en diario de una escort, os voy a contar algo que me ha sucedido hace unos dias. Aún sigo en shock después de lo vivido. no de ja de sorprenderme la capacidad que tiene la vida para sorprenderme una y otra vez.

Recibo una llamada desde un número oculto, no suelo contestar a estos números, pero esta vez me sentí empujada a la curiosidad sin saber muy bien por qué. Descuelgo y sólo pude escuchar la respiración, entonces pensé que se trataba de una broma y colgué. A los pocos instantes, me llega un wassup de un cliente habitual. Quería que fuera a su casa a realizar un servicio de dos horas. Ya había estado en esa casa y conocía al cliente. era un buen tipo, tenía una casa preciosa, un chalet a las afueras de valencia. Era un cliente habitual, así que ni si quiera llamé, contesté al wassup confirmando que en 40 minutos o así podría estar por allí.

Bajando del taxi ya en frente del chalet de mi cliente, me percaté que fuera había un coche que no conocía, era un coche típico de mujer, no se por qué, intuía que era de la mujer de mi cliente. pero bueno, no le quería dar más importancia. Toco el timbre y me abren la puerta, la puerta está entre abierta, la ha dejado abierta para que entre. Entro en la casa, pregunto por Ramón y entonces es cuando en medio del salón veo a una mujer sentada en el sofá con vestido. Era una señora de unos 50 años, de corte clásico,  chaqueta a juego, pendientes de perla. Vamos Un clon de Norma Duval. Sostenía una copa en la mano y mientras me miraba de arriba abajo daba un trago a su copa. Se levanta y se dirige hacia mí por mi nombre.

Estaba estupefacta, pregunto por Ramón y me dice que no estaba, que era su mujer. Yo le contesto que entiendo la situación. le pregunto si me habia wassapeado ella, me lo confirma y me dice que su marido se ha dejado hoy el móvil en casa. estaba un poco atemorizada y no tenía por qué estarlo, ella estaba muy tranquila y muy comprensiva.

De repente, se baja la falda y se desabrocha el vestido dejando al descubierto un tipazo y una lencería blanca espectacular que ya más quisiera para mí. Me quedé a cuadros, aunque en el fondo no me sorprendió. Tan sólo me dijo “fóllame” y os lo voy a confesar. No lo dude lo más mínimo. Lo estaba deseando, no sólo porque soy una profesional, si no porque verdaderamente me apetecía meter mi cabeza entre las piernas de esta señora. Estaba muy excitada.

Sin mediar palabra la senté en el butacón para ponerme yo de rodillas a comerle el coño con bragas puestas incluido. Acabamos desnudas las dos deborándonos y fundiéndonos en una una sóla persona, en el amplio sofá de la casa. Nunca olvidaré el olor que desprendía esta señora. Era como estar en el paraíso, estaba totalmente embaucada por los encantos de esta señora, esposa de un cliente habitual mío.

Se notaba que no era la primera vez que esta señora estaba en brazos de otra mujer. Se levanto hacia un cajón de una cómoda que había en el salón dónde tenía todo tipo de juguetitos. Acabé metiendole por el culo un consolador que imitaba la polla de un negro.

Volví a comerle el coño y se me corrió en la boca, en ese mismo momento se escucha la puerta y entra Ramón que había venido a recoger el móvil. No da crédito a lo que ve en el salón. Se acerca, no media palabra, intenta sumarse a la fiesta, pero es la mujer quién la aparte y sólo le pide que se siente a ver. Ramón se sienta a vernos, sin dar crédito a lo que ver. la mujer está tan excitada que vuelve a correrse en mi boca, esta muy mojada y yo también muy excitada.

Ordena al marido que me folle a modo perrito mientras le como el coño a la señora. Después de estar un rato así cambiamos a diferentes posturas, Ramón siempre follándome a mí, la mujer no le dejaba que ni si quiera le tocase. La señora se levanta del sofá coge de la mano a su marido, lo sienta en el sofa. Me coge de la mano a mí y me acompaña a que me ponga de nuevoi de rodillas para esta vez comerle la polla a su marido. sus deseos son ordenes.

La mujer, en modo dominanta, le pide a su marido que se corra en mi boca, y así fué, Ramón que estaba muy excitado no pudo esperar más y me llenó la boca de sémen. Me ordenó tragarmelo hasta la última gota.

Aquí no acabo la cosa, la mujer al parecer quería vengarse u pidió al marido que se echase bocarriba a su marido en la alfombra para ella sentarse sobre su cara y acabar meándole entero. Yo no daba crédito a lo que veía…

Una vez acabó todo, la mujer se acercó y me pagó los servicios, me dio las gracias por salvar su matrimonio, cosa que no entendía y me dijo que de todas las putas en valencia con las que su marido había estado, yo era la que estaba más buena. Me dijo que nos volveríamos a ver, que se lo había pasado muy bien. Ramón no decía nada, se fue a la ducha.

Se que en putas valencia entra todo tipo de gente, pero nunca pensé que una esposa despechada contrataría mis servicios. Supongo que vería mi anuncio en la sección de videos de putas en valencia y me llamó. porque sé a ciencia cierta que Ramón visita a más chicas aparte de mí.

Hasta otro día amigos, espero que os haya gustado mi experiencia.

Saludos

Diario de una escort

 

Recommended Posts

Deja tu comentario